De la foto a la tumba

Imagen de Ermal Tahiri en Pixabay

La llegada de los teléfonos móviles con cámara frontal ha traído a nuestras vidas el famoso selfie. Hace años, a esto se llamaba autofoto y era complicado de hacer. Hoy en día el selfie se ha puesto tan de moda que hasta se venden aros de luz para hacerse las fotos con la iluminación adecuada.

La necesidad que tienen muchas personas de grabar todo llega al absurdo de ver gente que hace vídeos de un paseo en barco por el Sena en lugar de disfrutar de las maravillas de la Ciudad de la Luz. ¿Para qué grabarlo?, seguro que en Youtube encuentras vídeos mucho mejores que el tuyo. Esta necesidad de grabar todo unido al narcisismo es lo que nos ha llevado al selfie.

Cuando se combina la moda del selfie con las redes sociales (sobre todo Instagram) y a la necesidad de reconocimiento en forma de «me gusta», aparecen los comportamientos estúpidos. Esta estupidez se produce cuando algunos arriesgan su vida por hacerse un selfie único, que es de lo que trata esta entrada. Algunos ejemplos los tienes en este vídeo.

Estos selfies estúpidos están llegando a ser un problema, llegando a producirse una muerte cada 13 días por este motivo. Además, la edad media de los fallecidos es de 24 años.

Nada más que añadir al tema, sólo esta gran frase de los Lendakaris Muertos «gritarás patata antes de estirar la pata»

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